03 agosto 2012

Japón: El extraño país

Como ya he dicho en alguna ocasión, este año no tengo vacaciones, pero eso no quiere decir que no sueñe con ellas. De hecho, creo que sueño más que si las tuviera, pero ese es otro tema. 

Uno de los lugares que me gustaría conocer algún día es Japón. Más allá de que me apasione el sushi, siempre he tenido curiosidad por la cultura nipona. No es una curiosidad obsesiva en plan ir vestida con uniforme de colegiala, peinar trenzas, llevar los últimos cachivaches tecnológicos y posar ante la cámara haciendo la uve de victoria. Tampoco es una curiosidad obsesiva del tipo veo películas anime y leo cómics manga a todas horas. Es más bien que me gusta, de cuando en cuando, ver películas de allá (no tienen por qué ser de animación. De hecho, salvo las de Miyazaki, no lo son), conocer tradiciones ancestrales y peculiaridades actuales, disfrutar de la música que hacen los grandes compositores japoneses instrumentalistas... No sé, una cosa comedida. 

El caso es que, de pronto, me he topado con este vídeo que quiero compartir. Es un proyecto, para la tesis final, de un estudiante japonés que se hace llamar (o se llama) Kenichi, que según sus propias palabras ha querido hacer el vídeo desde un punto de vista occidental para que los japoneses se den cuenta de que no todo lo que pasa en Japón es tan normal. Así, y dado que el autor es japonés, el vídeo es una visión humorística de los estereotipos de los japoneses en el exterior, una crítica sobre la escasa responsabilidad que muestras hacia algunos aspectos como el de la ecología, un repaso a los iconos de su cultura... 

El vídeo está en inglés (hay una versión japonesa que aunque muy interesante mi desconocimiento de esa extraña lengua hace que me pierda parte del mensaje, para que nos vamos a mentir) y aunque normalmente lo traduzco, como es muy largo y los gráficos están muy bien y muy universalmente hechos, lo dejo tal como está. 

Disfrutad del vídeo, del fin de semana, y de las vacaciones si las tenéis. 




02 agosto 2012

Descubrimientos musicales II

Bueno, ya estoy aquí con la segunda parte de mis últimos descubrimientos musicales y me he dado cuenta de que lo mucho que me siento atraída por la música de otros países (otro día pongo descubrimientos de grupos menos occidentales, con un ritmo y una sensibilidad especiales). Debe ser mi particular manera de viajar y conocer otras culturas. No sé.

Annie you save me de Grafitti6: A este grupo londinense, que lleva poquito en la carretera, lo clasifican como pop-rock indie con leves toques de soul. Vamos, lo que se conoce como un pupurrí. La canción me gusta porque tiene cambios de ritmo, porque me la descubrió y me la dedicó un amigo muy querido y, por qué no decirlo, porque sus componentes no están nada más (el cantante Jamie Scott es el típico mocetón sanote, con buen pelo (por ahora), buenos músculos y ojos azules, pero yo soy más del batería (cuyo nombre no encuentro por ningún lado). Sé que a más de una le gustaría ser la tal Annie, aunque tuvo que pasar lo suyo con el mocetón, tal y como cuenta aquí



That man de Caro Emerald: Esta cantante holandesa sólo tiene un disco que sacó a principios de 2010 y que a mí me encanta. Entiendo que este tipo de música no le guste a todo el mundo (jazz, swing, blues, tango...) pero yo cierro los ojos y me siento envuelta en esa atmósfera de los años 40. Esos vestidos, esos peinados, esa música de olvidémonos de todo y bailemos sin pensar en lo que pasa fuera de este local, esos veranos en la Costa Azul o en cualquier otra costa con las cabinas para cambiarse de tela o madera a rayas, esos malecones llenos de barquilleros... A parte de todo esto, lo que me gusta de esta canción, cuya letra podéis consultar aquí, es que la mujer tiene sentimientos encontrados respecto a una relación con un hombre que le atrae pero al que no quiere, y que, probablemente, no le conviene. 


Je veux de Zaz: Otra cantante, esta vez hispano-francesa, también de jazz, aunque esta canción no es muy de jazz. La canción es optimista, es retadora, es inconformista, es soñadora. El ritmo es alegre, jocoso, incluso y aunque yo no soy mucho de voces desgarradas (de esas que cuando las escuchas te dan ganas de darle un caramelo halls al cantante) la suya me gusta. Espero que sepáis un poco de francés para entender la letra que os dejo aquí



Little Talks de Of monsters and men: Seguimos en Europa, pero nos vamos al norte, a la remota Islandia, con esta banda de reciente creación. De la canción me gusta el ritmo, el hecho de que ella parezca una cantante profesional, pero él parece que está en un karaoke o que le han pegado su voz a la canción.  Me han dicho que han corregido eso para exportarla a EE.UU. Una pena. Me gusta el vídeo, con ese histriónico folclorismo vikingo. Me gusta el grito que pegan en el estribillo y me gusta la letra, que podéis leer aquí, que habla sobre el paso del tiempo, sobre los miedos, sobre la pérdida de nuestras habilidades cognitivas y sobre la necesidad de que haya alguien que te acompañe durante esos momentos en los que te sientes perdido.   


Per dimenticare de Zero Assoluto: Y ahora rumbo al sur, a Roma, Italia, con este dúo de italianos guapos pero no espectaculares (hummm, me gusta, me gusta) que me han hecho conocer (y valorar) la música italiana más allá de Rafaela Carrá o de Eros Ramazzotti (con todo el respeto a ambos). He elegido esta canción pero podría ser casi cualquiera de las que conozco (Magari meno, Semplicemente, Mezz'ora... La letra la tenéis aquí, y yo no es que sepa mucho italiano (cosa que tendré que corregir), pero creo que dice algo así como que se tendrá que olvidar de la chica a la que quiere porque, aunque él no lo entiende, ha decidido casarse con un tipo y caer en la rutinaria y aburrida vida de esposa por amor. Aunque creo yo, que si él fuera el marido probablemente no estaría pensando en que a ella le esperaba una vida de rutina y aburrimiento (cuánto poder le dan a un mísero papel firmado).   


O dejo que me voy a bailar un poco, con Zero Assoluto, mientras cocino. ¡¡Ciao!!

01 agosto 2012

Descubrimientos musicales I

De mi madre he heredado mil cosas buenas, pero una que más me gusta es mi vena musiquera (está claro que viene de mi madre porque mi progenitor lo de la música lo lleva fatal). Cuando era pequeña, y los viajes eran interminables, mis padres se tiraban de los pelos porque yo, no sólo no me dormía, sino que además no callaba ni bajo el agua (los que me conocen afirmarán que ahora es lo mismo, pero sólo tenéis que preguntarle a mi madre para saber que antes era muuuuuucho peor). Tal era mi verborrea que mi padre estuvo, incluso, a punto de pedirle a Bayer que le patrocinara los viajes debido al alto consumo que hacía de sus productos... 

En fin, el caso es que cuando me regalaron mi primer walkman (con apenas 7 años) y la música atrapó toda mi atención, mis padres respiraron tranquilos. Porque podían hacer 6 horas de viaje con un lirón (léase mi hermana que se quedaba dormida al minuto uno de montarse en el coche y se despertaba cuando estábamos a punto de llegar al destino) y una niña que callada miraba por la ventana. Aún recuerdo cómo mi madre me preparaba una pequeña mochila con el walkman, varias cintas, pilas de sobra, porque aquellos aparatos las devoraban, y un bolígrafo para rebobinar las cintas y no gastar las carísimas pilas. Hasta que me compraron una cadena de música y pude empezar a grabar de la radio, las cintas que escuchaba era las que escuchaba mi madre de adolescente: Mari Trini, Atahualpa Yupanqui, Chicago, Umberto Tozzi, los Sirex, los Bravos... Vamos, lo normal para una niña de 7 años. 

Como podéis imaginaros, con estos antecedentes musicales he acabado escuchando música bastante heterogénea e inusual. Rara, dirían algunos. Yo no soy muy de ser fan, y el seguir grupos a pies juntillas pues no es lo mío. Yo soy más de canciones. Canciones que por el contenido, el tono de voz o el momento y el lugar en el que me encuentro, me muevan algo dentro de mí. 

Mis últimos descubrimientos de este tipo de canciones, que oigo y oigo hasta que aparece otra para sustituirla son:


Somebody that I used to know de Gotye: La voz de este cantante belga-australiano recuerda bastante a la de Sting (de hecho el ritmo de la canción recuerda al cantante británico). A parte del ritmo, me gusta lo que cuenta, que es sencillo, pero muy habitual en las relaciones de pareja. No voy a colgar las letra, porque este post se haría eterno, pero si tenéis curiosidad está aquí



Run run run de Celeste Buckingham: Con mis magníficos conocimientos de eslovaco, he podido concluir que esta adolescente de 17 años es eslovaca y participó en Česko Slovenská SuperStar, el OT para la República Checa y Eslovaquia. Me gusta su voz y me gusta la canción porque me sube el ánimo inmediatamente y me inspira ponerme a bailar y saltar allá donde me halle. Como ha tenido la visión de cantar en inglés, si os interesa lo que dice, la letra aquí





As it seems de Lily Kershaw: Esta cantante es de Los Ángeles y si os gusta la canción no busquéis más porque aún no ha conseguido sacar disco y ésta es la única que tiene. Es un poco ñoña y lenta, y se pone un poco filosófica con el tema de mirar para atrás en la vida y eso, pero a mí me relaja. Es como un mantra. La letra aquí


Lonely Boy de The Black KeysEste grupo es de Ohio y la verdad es que me gustan casi todas las canciones de su disco El Camino. La letra, que podéis ver aquí es un canto a la autoflagelación y la autocompasión y la verdad es que por ese Camino no me extraña que la persona que amas te tenga esperando, pero al oírla dan ganas de saltar por toda la casa


Summertime Sadness de Lana del ReySé que ya todo el mundo conoce a esta cantante (que aunque sea de Nueva York da la impresión de pertenecer a un parque de caravanas de Kentucky) de voz perezosa y aspecto de diva en decadencia, pero esta canción no es la más conocida del disco (el cual me gusta casi entero, también, aunque como se oye por todos los lados acabaré por cogerle manía). Me gusta escuchar su voz lánguida cuando estoy escribiendo o estudiando. Me ayuda a concentrarme. Sus letras son un poco preocupantes, ya que parece que fue un caso típico de servicios sociales y que tiene un complejo de inferioridad con los hombres que no puede con él, y si no juzgar vosotros mismos. Aquí tenéis la letra. 



Había pensado hacer sólo un post de este tema, pero como se me han acumulado las canciones y me estoy alargando más que un boomer, habrá una segunda parte. Por cierto, se aceptan aportaciones de canciones que para vosotros sean especiales. Así aumento mi discoteca.