05 abril 2012

Calcetines - Ojos Amarillos

Pues eso, que tras llegar Calcetines a mi casa le di una semana de relajación y confianza antes de llevarle al veterinario. Mi yaya era ya mayor y estaba casi completamente ciega, por lo que bastante tenía con darle de comer y limpiarle la arena, como para pedirle que lo llevara a hacerse chequeos anuales. 

¿Cuántos años tiene? Diez años y medio. Cuéntame un poco acerca de su vida. Y ahí pasé yo a narrarle sus idas y venidas, las vacunas, los accidentes, los comportamientos que yo observaba. Ojos Amarillos escuchaba atento y paciente a que yo le soltara todas mis preocupaciones e hipocondrías felinas. Al acabar me dijo. Mira, como ya es mayor, ¿qué te parece sin en vez de vacunarle, sin más, le hacemos una revisión a ver qué tal está de salud? Por lo que me cuentas bebe mucha agua, lo que podría significar que tiene diabetes. ¿En serio, diabetes? Sí, es posible. Bien, vale, claro, sí, sí, hazle la revisión. Bueno, pues sujétalo que voy a sacarle sangre. 

Aquí, Calcetines se meneó un poco, soltó una cantidad de pelo equivalente a la necesaria para hacerse una bufanda tamaño XXL y finalmente se quedó quieto, para que Ojos Amarillos le sacara un tubo entero de sangre. Muy bien, muy bien, ahora me gustaría que me trajeras una muestra de orina. ¿Una muestra de orina? Y cómo hago eso. ¿Le doy un botecito por la mañana y le digo: Calcetines, por favor, asegúrate de que es la primera orina de la mañana y que atines bien que luego me dejas todo perdido? No, hombre no, hay otras maneras, lo único es que necesito que me la traigas nada más cogerla. ¿Cuál fue la manera de recolección de orina elegida, finalmente? Pues quitarle la caja de arena toda la noche, rezar para que no se meara en ninguna parte (sobre todo encima de mi cama) y a primera hora de la mañana ponerle la arena con un plástico por encima y cuando todo apurado fuera a descargarse recoger la orina con una jeringuilla. Sencillo, casi fácil. 

Tras toda esta parafernalia, Ojos Amarillos me da los resultados. No tiene diabetes, pero tiene varios niveles por las nubes y está empezando a tener problemas de riñón. ¿Es grave, doctor? No, lo hemos cogido a tiempo, pero tendrás que tomar precauciones. La primera es darle una pastilla diaria, la segunda es darle un pienso específico para temas renales, y además no está de más que le des malta todos los días, le compres una planta de gatos para que se purgue y le pongas un antiparasitario durante tres meses. Total: 200€. ¡Uink! 

Calcetines no es muy remilgado para la comida (básicamente le vale cualquier cosa), pero, como conté el otro día, tiene un sexto sentido para saber cuándo le vas a engañar para que haga algo que no quiere. En este caso, tomarse la pastilla. Te la machaco y te la mezclo con el pienso. No quiero el pienso. Te la machaco y te la mezclo con una lata de esas que te gustan. Me como el paté que no tiene pastilla y el resto paso de ello. Te la machaco y te la mezclo con jamón york. Ahí sí. Yo no puedo tomar jamón york pero el señorito sí. Pues tampoco. Dice Ojos Amarillos que es malo, que mejor le dé comida húmeda (vamos, una asquerosidad de esas para gatos con olor y color nauseabundo). 

Un mes dándole la pastillita diaria, pero aquí, nuestro amigo Calcetines tiene problemas estomacales y vomita por todos los lados (siendo su espacio favorito para depositar su regurgitación verde fosforito encima de la alfombra blanca, así que a Lamb le toca casi diariamente ponerse de rodillas y a frotar, con cepillo y jabón lagarto, como nuestras abuelas). En principio no es preocupante, me dice Ojos Amarilos, porque tiene acidez estomacal. Ahh, ¿y no le puedes dar un almax? Jajajaja, ¡qué graciosa! No. 

Hasta que un día Calcetines vomita tres veces en diez minutos. 

Ring, ring. ¿Sí, dígame? Ojos Amarillos, esto se está yendo de las manos. Este gato parece la niña del exorcista y yo estoy harta de tanto frotar. Vale, no te preocupes, tráemelo mañana a primera hora. Más de media hora corriendo alrededor del sofá hasta que pude meterle en el trasportín y llevarle a la clínica. Calcetines está deshidratado. ¿Cómo va a estar deshidratado si bebe más agua que un camello antes de ir en caravana por el Sahara? Algo falla. A ver, Calcetines, déjame que te toque. Tiene todo el intestino lleno de heces y eso puede hacer que no digiera bien. Gracias por la información, Ojos Amarillos, pero lo que me acabas de contar es muy desagradable y podías habérmelo ahorrado e ir directamente a la solución. Quisiera sacarle otra vez sangre. Claro, claro, cómo no, la pata es tuya. Y me gustaría quedármelo durante todo el día a ver cómo evoluciona. 

Vuelvo a última hora de la tarde. Los análisis han salido mejor, lo que significa que la pastilla está funcionando. ¿Cuántas te quedan? Dos. Pues te voy a dar otra caja. Pero, a ver, ¿cuánto tiempo voy a tener que darle la pildorita esta? Para siempre. ¿Para siempre? Eso es mucho tiempo (o no, quizás al final tengo que ir al discurso bíblico de los testigos de Jehová para que me den un marco temporal). Esperemos que sí, que dure muchos años. Plof. Y tienes que darle malta todos los días. Ya se la doy. Pues dale el doble.  Bueno, Calcetines, cuídate y nos vemos en agosto. Son 97€.  ¡Hala!, ¿de qué me has visto la cara, de Amancio Ortega? 

Así que aquí estoy, trabajando de enfermera felina, con 300€ menos en el bolsillo e intentando no pensar en que me he gastado esa exorbitante cantidad con los tiempos que corren. Y yo sin poderme coger vacaciones. Al menos me das cariño, ¿verdad que sí, Calcetines?

03 abril 2012

Toc, toc. ¿Quién es? Testigos de Jehová. No abro la muralla.

Ayer por la mañana andaba yo hablando con mi madre por teléfono cuando llamaron a la puerta de casa. Como andaba en pijama y con pelos de loca cotilleé por la mirilla antes de abrir la puerta a nadie. Veo a dos mujeres vestidas como en los años ochenta. Unas faldas por debajo de las rodillas y una chaqueta de traje varias tallas más grandes de las que les correspondían. ¡Ufff, qué pereza! No abro. Cualquier otro día estaría a estas horas en el trabajo, así que cualquier otro día podría ser hoy.

Así que vuelvo a la comodidad del sofá para seguir hablando con mi progenitora. Quince minutos después, porque mi augusta madre no es mucho de teléfono, se acaba la conversación y al pasar por delante de la puerta de casa veo que me han metido un panfleto. Y, sin ánimo de ofender a nadie, tengo que compartirlo. 

Es un papelillo en DIN A5, con fondo crema con textura de papiro antiguo. En una de las caras pone: 

¿CÓMO VE USTED A JESÚS?  (el tamaño y la negrita es una copia fiel del original)

Aquí vienen tres dibujos. El primero de un bebé envuelto en una manta con la frase "¿Como un recién nacido?", el segundo de un hombre joven con barbas atado a un poste (porque no se ve ni la cruz ni nada de sangre, aunque sí la cara de sufrimiento del señor) y la pregunta "¿Como un hombre agonizante?" y el tercero es Charlton Heston en la superproducción Los diez mandamientos, pero con la barba más recortada y una diadema y una capa dorada, mirando al infinito. Sobre esta última reza la frase "¿O como un rey en el cielo? 

Esto, de por sí, ya me parece pueril y bastante cursi, pero la sentencia que viene a continuación es aún peor. "Le invitamos a conocer la respuesta". A ver, reflexionemos, señores testigos de Jehová. ¿Me invitan a conocer la respuesta a cómo YO veo a Jesús? Me van a disculpar pero esto tiene un tufillo a programación cerebral que me está apestando hasta la ropa y además me hace pensar que pensáis que soy un pelín idiota y que menos mal que estáis vosotros para hacerme ver las cosas como son en realidad. 

Pese a todo me mata la curiosidad, así que no puedo dejar de darle la vuelta al panfleto. Ahora tenemos, a la derecha, a Charlton Heston (en imagen hasta las rodillas) con una túnica blanca, una capa dorada, la consiguiente diadema y un pedazo de báculo de oro macizo en la mano derecha y la palma de la mano izquierda ofrecida. De la espalda le salen unos rayos celestiales y tiene cara de me acabo de comer un mongui y estoy viendo enanitos verdes cabalgando unicornios tricolores. A lo pies, en color azul está un dibujo (como los que hacen los dibujantes de juicios) de un señor dando una conferencia en lo alto de un estrado y un montón de gente a sus pies mirándole con cara de extasiados. Ejem.

Como el texto no es muy largo lo voy a volcar aquí y, de paso, lo comento, que me apetece.

En la actualidad, Jesús está gobernando como Rey en el cielo. Pero ¿cómo le beneficia esto a usted? 

Dí que sí, eso es fe y lo demás son tonterías. Que ya no se lleva eso de creer a pies juntillas. Ahora lo primero que uno tiene que mirar es qué beneficio le va a sacar al asunto, que no está el horno para bollos en los tiempos que corren, ni tan siquiera a lo que a fe se refiere.

Muchas personas tienen fe en que Jesús murió por ellas. Ahora bien, ¿cómo es posible que la muerte de un hombre hace casi dos mil años signifique vida para nosotros hoy? 


Le invitamos cordialmente a escuchar las respuestas bíblicas a estas preguntas en la reunión que celebraremos los testigos de Jehová para conmemorar la muerte de Jesús el jueves 5 de abril

Bueno, bueno, aquí, y sin importarme si alguien se siente ofendido, tengo qué decir: ¿quién en su sano juicio cree que alguien murió por ellos hace dos mil años? Dejando a un lado el egocentrismo que esa creencia conlleva, ¿cómo leches se supone que la muerte de un hombre beneficia al ser humano hoy en día? ¿Si no hubiera muerto nos hubiéramos extinguido? o ¿es que acaso somos mejores personas porque murió? En fin... De este párrafo lo único positivo que saco es que aún dan por supuesto que la gente piensa y se cuestiona las cosas (al menos hasta que llegan a ellos...)

Nos complace invitarle también a asistir ese mismo fin de semana a un interesante discurso bíblico titulado "¿Faltará menos de lo que usted cree?". Será uno de los puntos culminantes de una campaña mundial cuyo objetivo es llegar a todas las personas que aman a Jesús. 

Faltará menos para qué, ¿para el fin del mundo, para la llegada del Mesías a la tierra? ¡Coño, si es lo primero dejaos de paños calientes y un poco de sangre en las venas, hombre, que estáis hablando de muerte y destrucción! Si es lo segundo, ¡vale ya de darle tanta emoción al asunto, que lleva dos mil años diciendo que viene y no acaba de llegar! A mí siempre me han enseñado que las visitas educadas deben avisar de cuando llegan, así que, que se aplique el cuento. Bueno, sea lo que sea, ¿cómo demonios te van a dar respuesta a esa pregunta en el "discurso bíblico"?, ¿acaso tienen línea directa con Dios y les ha dado ya el planning de actuación?

¡Qué pena no estar en Pamplona en estas fechas! Si no es que iba fijo a ver cómo salían del patatal en el que se han metido. 

02 abril 2012

Lunes con estrés postfindesemanal

Hoy es lunes y aunque el día no ha sido malo, se echa de menos el fin de semana. Esos mágicos dos días (si tienes suerte y no trabajas el sábado y/o el domingo) en los que ponemos tantas expectativas para que nos saquen de la rutina aburrida del lunes a viernes. Esas 54 horas en las que da igual que tengas mil planes o no tengas ninguno, no importa si descansas como si no hubieras dormido en años o desafíes todos los límites corporales y mentales encadenando un día con otro sin pegar ojo, da lo mismo que los recuerdes a través de los años o que el martes ya no sepas en qué demonios gastaste tantas horas sin pena ni gloria. Hagas lo que hagas, el fin de semana es especial por la minúscula razón de que no tienes que trabajar. 

Mi fin de semana comenzó el viernes a las seis de la tarde y con una temperatura de 22 grados. Vino Cabrilla a buscarme preguntándose qué plan loco le había preparado. Caminata hasta Baluarte (dando un inapreciable rodeo por culpa de mi aún desconocimiento del callejero de Iruña) donde nos esperaba la exposición de Clicks de Playmobil. Coste de la entrada 3€ por persona, la cara de Cabrilla cuando vio el primer diorama, con más de 2.000 figuras, no tiene precio. Se le abrieron los ojos como a un niño en el día de Reyes y comenzó a hablar sobre los clicks que tenía de niño y las horas que se había pasado jugando con ellos. Los dioramas muy currados pero con un gran pero: ¡¡¡Se tarda más de 1 hora en ver los más de 15.000 clicks ubicados en 500 m2!!! Al final puff... agobio. Las últimas muestras las vimos casi a la carrera. 

Al salir le propongo ir a cenar a un restaurante japonés en Iturrama. ¿Te gusta la comida japonesa? Pufff, no te creas, que a mí eso del pescado crudo... Venga, vaaa, que ya verás como te gusta, además, hay más cosas a parte de sushi y sashimi... Al final no se hizo de rogar y no me costó mucho convencerle.

Como tengo menos orientación que una brújula escacharrada, y como Cabrilla se dejaba llevar por mi intuición y el gps de mi lambmóvil, acabamos recorriéndonos todos los parques de la ciudad y caminando más que Kung Fu en el desierto. Así que cuando llegamos, finalmente, al Dragón Real, estábamos desfallecidos del hambre. ¿Qué pedir? Ensaladita de algas, una ración de sushi variado, tempura de verdura y de pescado y un poco de sashimi de atún. Y todo eso regado con una botella de vino rosado. Salimos los dos del restaurante andando en paralelo, como los cangrejos y riéndonos hasta por el color de los árboles. 

El sábado, para compensar, fue día tranquilito, acabé de leer El psicoanalista (libro que se coló delante del Sueño del Celta), me puse al día con mis deberes de inglés y con temas de trabajo y me vi un par de capítulos de algunas de las series que sigo. 

El viernes, en un arranque de hospitalidad, Cabrilla me invitó a comer el domingo a su casa. Te voy a hacer albóndigas, me dijo el viernes. ¿Te gusta la merluza? Me pregunta el sábado. Así que me presento el domingo en su casa con más de media hora de retraso, porque como ya he dicho no sé orientarme y... Pese a que sé que le molesta mucho la impuntualidad se mostró realmente comprensivo e indulgente. ¿Qué hay de interesante en Noáin? Pues más de lo que creía. Para empezar, el acueducto de más de un kilómetro, que fue construido en 1790 para cumplir con la función de cualquier acueducto que se precie, que no es otra que la de transportar agua de un lado para otro. El día era templado y soleado y nuestro paseo, a la vera del río Elorz, nos llevó hasta el pequeño pueblo de Imárcoain. Por el camino escuchamos a cigüeñas disfrazadas de picapinos, vimos milanos descoloridos y a abejas del tamaño de gorriones e intuimos algunas culebras y musarañas. Todo muy bucólico. 

De vuelta a casa, Chef Cabrilla me sorprendió con dos platos espectaculares. Pimientos verdes rellenos de tortilla de patata y ¡¡albóndigas de merluza!! Me dijo que era la primera vez que las hacía, pero estaban tan impresionantemente buenas (no por nada le obligué a que me diera un tupper con algunas para el día siguiente) que cuesta creerlo. Tras la consiguiente botella de vino [por cierto, Cabrilla, nos vemos en A.A.] nos fuimos de paseo otra vez. Esta vez al Parque de los Sentidos. Un recogido y muy cuidado espacio donde, a través de la naturaleza, puedes hacer disfrutar a tus sentidos. El gusto a través de las verduras y hortalizas que puedes tú mismo recolectar de su huerto. El olfato con las plantas aromáticas (lavanda, tomillo, romero, menta...). La vista con los innumerables colores de las flores y con los jardines al estilo francés con setos ornamentales y fuentes gigantescas. El tacto en casi todo el parque, porque no solo no se impide tocar las plantas sino que se anima a que lo hagas. Y finalmente el oído, en el jardín japonés, donde se supone que si guardas un poco de silencio puedes escuchar el sonido del viento en los árboles, el del agua en un pequeño arroyo con cascada incluida, el de los cantos de los pájaros... La realidad es que había tanto barullo que era imposible oírse ni los pensamientos. Que si niños y adolescentes gritando, que si la música discotequera de un circo que habían puesto al lado, y sobre todo, que si el sonido de los aviones y avionetas pasando por encima todo el tiempo, porque el aeropuerto está a tiro de piedra. De cualquier forma el fin de semana fue de los de planes, descanso y recuerdos. 

Qué más se puede pedir.