22 enero 2014

Lecturas de enero

Enero es uno de esos meses en los que no sé por qué leo mucho. Así que este año he decidido hacer un sólo post por mes con los libros leídos, en vez de uno por libro, que se le hace muy difícil a la escritura seguir el ritmo de la lectura. 

Estas son mis lecturas de enero. 



1º - Buscando a Tatiana de Debi Alper. Un libro social sobre una joven ex-drogadicta que vive en un suburbio de Londres y que cruza su camino con Tatiana una adolescente ucraniana que es obligada a prostituirse. El libro parece que está escrito por un niño/a, la autora se mete en vergeles de los que no sabe cómo salir y no sale y todo es muy naïf. NO RECOMENDADO.




2º - La señora de Sing Sing de Idanna Pucci. La señora Pucci recupera los escritos de un abuelo suyo para contarnos la historia de la primera mujer condenada a la silla eléctrica en EE.UU. Se trató de María Barbella, una inmigrante italiana que asesinó a un tipo que le prometió casarse con ella sólo para llevársela al huerto. Si no fuera porque Pucci quiere tocar muchos temas a la vez estaría bien el libro. Quiere contar la vida de María, las condiciones de vida de los inmigrantes italianos en EE. UU. a finales del S. XIX, el patriarcado social, la manipulación de los medios de comunicación, las condiciones de las cárceles, la vida de su abuela, la controversia sobre si la condena estaba bien o mal dictada, las lagunas en el sistema judicial estadounidense... Demasiado cacao para tan poca leche. Lo que más me ha gustado es la aproximación feminista. CURIOSO. 





3º - Los enanos de Harold Pinter. Este señor, especializado en teatro, ganó el Premio Nobel de Literatura en 2005. Sería por sus obras de teatro, porque la única novela que escribió (ésta) puff... no tiene ni pies ni cabeza. Eso o yo soy tonta. 3 amigos a comienzos de los 50 en Londres, que tienen conversaciones absurdas en las que hablan de no sabría muy bien decir qué porque el libro es una sucesión de diálogos en plan "¿dónde vas? manzanas traigo" que parecen códigos internos de ellos en donde los demás sólo podemos observar intentando averiguar de qué demonios va la cosa. Me gustaría que alguien más lo leyera y me lo comentara a ver si me puede iluminar, porque me ha dejado perdidísima. 







4º -Niebla en el puente de Tolbiac de Léo Malet. Otra novela con el detective Néstor Burma como protagonista. Me había leído de él Calle de la Estación, 120 y me había gustado y decidí probar con éste que encontré en la biblioteca. Burma es un detective de mediana edad, con sentido del humor, duro pero tierno, amigo de sus amigos, curioso, justo... Y el París en el que se mueve es una ciudad de postguerra (años 50), donde hay más sombras que luces y más porque él tiende a moverse por los bajos fondos. Son fáciles de leer, pero si quieres puedes sacar más de lo que parece en la superficie. De este libro se hizo una versión ilustrada por Jacques Tardi y publicada, en España, por Norma Editorial. Al que le gusten los libros de detectives RECOMENDADA.




5º - El club filosófico de los domingos de Alexander McCall Smith. De él yo había leído la primera novela de su serie La primera detective de Botswana, un libro que cuenta con humor pero sin paños calientes las historias personales de los protagonistas de los casos que se le presentan a Mma Precious Ramotswe, la primera mujer en abrir una agencia de detectives en Botswana. El club filosófico de los domingos es el primero de otra serie, protagonizado, también por una mujer, Isabel Dallhousie, una filósofa de mediana edad, soltera, con tiempo libre y con mucha curiosidad que tiende a convertirse en detective, porque no puede dejar de entrometerse en la vida de los demás. No hay que ver el libro como otro de detectives porque sale uno decepcionado. Creo que es más bien una excusa para filosofar sobre ciertos aspectos cotidianos. Sobre la verdad y la mentira y hasta donde llevar una y otra, sobre la elección de parejas amorosas, sobre el interés por la vida ajena... cosas así. SIN MÁS, aunque a Lambsister le ha encantado, así que debe ser que no tenía yo el ánimo adecuado para leerlo.




6º - Segundo matrimonio de Philip Lopate. Este pequeño libro se asoma a un fin de semana de la vida de Eleonor y Frank, una pareja de mediana edad casados, ambos, en segundas nupcias. Acción, lo que se dice acción, no hay mucha, porque te cuenta un fin de semana normal de una pareja que organiza una cena para un grupo de amigos. Pero de sentimientos, pensamientos, actitudes, acciones... de eso sí. Porque cuando dos personas, con un fracaso amoroso a su espalda, deciden intentarlo otra vez, no llegan con la maleta vacía. Y las cosas que en ella traen, a veces, ocupan demasiado espacio. ENTRETENIDO.







7º - Out de Natsuo Kirino. A Kirino le llaman la reina japonesa del crimen y no es para menos. Me ha encantado la novela. Trata de cuatro mujeres de entre 30 y 60 años que trabajan en el turno de noche de una fábrica de comida preparada en los suburbios de Tokio. Un día una de ellas mata a su marido abusador y el resto le ayuda a deshacerse del cadáver. Por medio aparece la policía, las miserias de cada una, un ex-jacuza en busca de venganza, un cobrador del frac... Más allá de que la novela sea de asesinatos, exuda crítica social. Habla de la posición de las mujeres en la cultura japonesa, sus limitaciones, sus tabúes, sus obligaciones, sus presiones... Habla de la vida de los extranjeros en el país nipón, de la pobreza individual y privada en un país próspero, de la soledad, de la dificultad para manifestar los sentimientos... RECOMENDADÍSIMA. 





8º - El cocodrilo de Fiódor Dostoievski. Mira que lo intento, pero no puedo con Dostoievski. No es que crea que es un mal escritor, que no, que me gusta cómo escribe, pero no puedo con lo que escribe. Pensé que si lo intentaba de nuevo con un pequeño cuento como éste iba a tener más éxito, pero no. Se supone que es una historia llena de humor sobre un funcionario que es comido por un gran cocodrilo y decide vivir en su interior y hacerse famoso con sus reflexiones y observaciones, pero me ha dado repelús y me ha enojado y, desde luego, no me he reído nada. 






9º - Los surcos del azar de Paco Roca. Este libro me lo regaló Lambfather por navidades y la verdad es que me ha dejado un poco plof. Hasta ahora me había encantado todo lo que había leído-visto de Roca, pero éste no y creo que es tema de gusto personal. Está bien documentado, está excelentemente dibujado y la historia no cansa, pero me ha parecido demasiado belicista. La historia trata del propio Roca que viaja a un pueblecito francés en busca de un anciano, antiguo combatiente de la Guerra Civil española, preso en Omán y miembro de la Nueve, una formación parte del ejército francés y compuesta, casi completamente por españoles, que fueron los primeros en entrar en el París ocupado de la 2º Guerra Mundial. ¿Qué es lo que no me ha gustado? Una cosa muy rara. Que Roca, normalmente con un sesgo más social y humano, ha boicoteado casi cualquier indicio de humanidad en el libro. Cada vez que el anciano, narrador de la historia, quería contar algo más mundano y personal, Roca (también protagonista del libro), le cortaba para dirigirlo a aspectos más político-militares. Era como estar viendo un documental y daban ganas de gritarle. ¡¡Paco, joder, calla ya y deja hablar al pobre Miguel!!



10º - El profesor de inglés del chino Wang Gang es uno de estos libros que compré en un mercadillo por 4 euros. Para ser la mejor novela china de 2004 no le dan mucho crédito, la verdad. La historia transcurre durante la Revolución Cultural en la ciudad de Urumqi, cerca de la frontera con Mongolia y la cuenta Amor Liu, un chico preadolescente, hijo de dos arquitectos. Como su título indica, el libro gira en torno a la influencia que el inglés y, sobre todo, el profesor de inglés que llega nuevo al colegio, ejerce sobre el protagonista, que aprovecha para contar el día a día de una época que no sé si era revolucionaria, pero cultural no. Me ha gustado el libro salvo por un pero: han traducido el nombre de los personajes, lo que es completamente ridículo. Así nos econtramos con Amor Liu, Segundo Premio Wang, Amanecer Huang o Basura Li. Sin comentarios en este sentido.



11º -  No es de extrañar que eligiera El devorador de libros, de Rebecca Makkai de la biblioteca con ese título, ¿verdad? También trata relaciones entre adultos y niños. En este caso entre Lucy Hull, una bibliotecaria veinteañera y Ian Drake, un niño que lee compulsivamente y que vive bajo el férreo control de una madre autoritaria. La relación de ambos da un giro cuando Ian decide escapar de ese control e involucra a Lucy en el proceso. Es un libro ligero, lleno de acción que te hace preguntarte cómo va a terminar y que plantea temas como influye la toma o no de decisiones en el devenir vital. SIN MÁS.




12º- Mil soles espléndidos de Khaled Hosseini. No me leí Cometas en el Cielo porque me había visto la película, pero no descarto leerlo, porque la verdad es que escribe bien Hosseini. Mil soles espléndidos trata sobre la vida de dos mujeres afganas que cruzan sus caminos no por los mejores motivos. Mariam y Laila. Mariam es de Herat, nació en los sesenta y es hija no reconocida de uno de los hombres más ricos de la ciudad. Laila es de Kabul, nació en los 80 y su vida está marcada por la indiferencia de una madre que vuelca todo su amor en sus dos hijos varones muertos en uno de los innumerables conflictos de la historia reciente de Afganistán. La vida de las mujeres afganas nunca ha sido bonita, pero lo que pasó con la llegada de los talibanes no tiene nombre. Bueno, sí que lo tiene. Feminicidio. Recomendadísimo. 

16 diciembre 2013

Alice Munro y sus vidas cotidianas

Este libro me lo regalaron y la persona que lo hizo me dijo que había ido a la librería y le había dicho al librero: "Estoy buscando un libro para una persona que lee mucho y libros raros y poco conocidos" y aquí me encuentro con él en la mano. 

Alice Munro lleva escribiendo tropecientos años pero como es escritora de cuentos y no de novelas, que parece que gusta menos, pues no era muy conocida en España, hasta que, por supuesto, ganó el Premio Nobel de Literatura este año y eso es otro cantar. Las editoriales pueden retomar las antiguas publicaciones, modernizar la portada, ponerle la etiqueta de ganadora de bla, bla, bla, y empezar a vender sus libros como churros. Y aquí entro yo, no os creáis, porque sí que había oído hablar de Munro, pero no había leído nada de ella.

Amistad de juventud es una recopilación de 10 cuentos en donde cada uno, como bien dice Antonio Muñoz Molina, contiene una novela entera. No son cuentos muy largos, pues no sobrepasan las 50 páginas, pero cuentan tanto que cada historia no es un instante, es una vida. Por eso he tardado casi un mes en leerlo, porque un libro así no puede ser leído de un tirón. Todos tienen en común que están ubicados en Canadá o en el norte de EE.UU, en un ámbito más bien rural, protagonizados o narrados por mujeres y con una tendencia a reflexionar sobre si el camino elegido en la vida es el correcto o no, sobre si cuando una llega a una conclusión queda margen para cambiarlo o no y sobre si ese cambio es para mejor o no. 

Los relatos están ambientados desde principios del S. XX hasta los años 60-70, por niñas, mujeres jóvenes, en plena madurez o en el final de los días, pero no he podido evitar pensar que Alice Munro estaba hablando de ella misma todo el tiempo. Sobre los distintos yos que cada uno tiene o podría tener, como bien se aborda en la película Mr. Nobody. No son historias alegres, ni optimistas, ni la mayor parte de las veces bonitas. Son historias duras, donde hay amor, pero también desesperación, apatía y dolor. Un dolor privado, contado a la pasada, que ante mí se infla y se convierte en algo insoportable. Son historias reales, comunes, de gente común. Son historias costumbristas, casi etnográficas. 

Munro ha escrito más de un centenar de cuentos y una novela Las vidas de las mujeres y el guión de una película Lejos de ella. No la he visto, pero por el tráiler, parece que sigue la misma línea que sus relatos. 


15 diciembre 2013

El hada carabina y la Saga Malaussène


Leo y leo y cuando más leo menos me parece que conozco. Menos autores, menos títulos, menos historias. A veces es una frustración, otras en cambio me estimula para leer más y me maravilla la cantidad de cosas que están por ahí fuera para descubrir. El último libro que he leído ha sido El hada Carabina del francés Daniel Pennac. 

Nunca había oído hablar de este hombre, ni del protagonista de varias de sus novelas, Benjamin Malaussène, pero he aquí que encuentro este libro en la biblioteca, al lado de un montón más del mismo autor y lo cojo. Porque me gusta la ilustración de la portada y las palabras de la contraportada. No sé si es una buena razón para empezar a leer un libro, pero fue la mía, ¡qué le vamos a hacer! 

Siempre que acabo de leer un libro y voy a empezar a escribir sobre ello me intento documentar un poco sobre la novela, el autor, su bibliografía, si han hecho película o no, curiosidades, bla, bla, bla... Pues mira por dónde descubro que internet está repleto de artículos, entrevistas, reseñas y demás sobre Daniel Pennac y yo sin haber oído hablar de él en toda mi vida. ¿Acaso he estado en una burbuja toda mi vida? No, no creo, pero aún así los caminos comunicacionales de Pennac no habían tenido a bien cruzarse con los míos. Hasta ahora. ¿Es el destino? ¿Era el momento de que lo descubriera y lo apreciara?¿Sí que me había cruzado con él pero lo había olvidado? Se me plantean demasiadas preguntas para las que no tengo respuesta. 

Voy a por el libro, que es terrero firme. Primero breve reseña trasera: "Ancianas que plantan cara a los jovencitos, vejetes que se drogan instigados por una misteriosa enfermera, comisarios que enseñan a robar... Y Benjamín Malaussène tiene que hacer frente a todo ello". Una novela negra, humoristica y poética. Y rara, rara, de las que a mí me gustan.  

Todo comienza una noche de frío invierno. Una ancianita dispara y mata a un policía de paisano que estaba haciendo la ronda para descubrir al asesino de ancianas a las que robaba su pensión. La policía comienza a investigar acerca del asesino. Sobre todo un maduro policía asiático, que se disfraza de la Señora Ho, una anciana vietnamita que muestra su dinero sin reparo y que es bastante metiche. Y todas las pistas, todos los caminos llevan a Malaussène. 

Benjamín Malaussène es un joven que vive en el barrio multicultural y étnico de Belleville, -un barrio de mucho encanto, mucho comunitarismo, pero también muchos trapicheos, mucha incursión policial, muchos abusos no denunciados, donde sin pretenderlo Malaussène se ve implicado-. Vive en una casa con su madre, varias hermanas y hermanos a cada cual más especial, con un montón de ancianos ex-drogadictos y con un perro epiléptico. Trabaja en una editorial como chivo expiatorio profesional. Esto es, es el encargado de enfrentarse con todos los clientes, escritores y proveedores descontentos y asumir como propios los errores de otros mientras intenta calmar los ánimos del personal. No parece ser un trabajo satisfactorio, pero se le da muy bien. 

Benjamín se vio, primero implicado en La felicidad de los ogros (que no he podido leer por no tenerlo la biblioteca), después en este libro, a continuación en La pequeña vendedora de prosa, El Señor Malaussène, Entre moros y cristianos y, finalmente en La fruta de la pasión, último libro de la saga publicado en 1999. 

Me ha gustado el estilo, me ha gustado el surrealismo, me ha gustado su poética, me ha gustado cómo me ha mantenido Pennac en vilo en ciertos momentos, me han gustado los personajes que construye. Y como me ha gustado todo eso seguro que seguiré a Malaussène de cerca en un futuro.