25 julio 2012

La boda más esperada. Episodio 2º: ceremonia

Vestida, peinada y maquillada voy para la iglesia. La del Cristo, en el centro de Santander. Una cripta en la que, aunque parezca mentira, nunca había estado y que a mí me trasladó a la boda de Romeo y Julieta. A los pies de la escalera estaban ya Nederlander, con su vestido verde piscina y Marinera, con gafas de famosa que quiere pasar inadvertida. Un poco más tarde llegan Rubia, Vasquita, Asturiana, Despistada, la Alegre Parada, la Guapa Mamá, Rizos, la Estrella de Cine... El Dios del Trueno de azul marino, de apariencia tranquila que se desmontaba con los paseos para arriba y para abajo que se daba en la entrada. Y yo... deseando ver a Reina y su esperado vestido y que se acabara todo para no tener que pensar más que tenía que hablar en frente de todo el mundo.

Marinera, Nederlander, Rizos y yo nos sentamos en la quinta fila. Nervios y más nervios. Entra la novia y parece una actriz de Hollywood de los años 40. Sonriente, elegante, guapísima... No sé cuánto duró la ceremonia, pero a mí se me hizo la más corta de la historia y yo pensando, ya verás, te vas a levantar y vas a tener la falda toda arremangada por detrás enseñando cacha, o le vas a pisar la cola del vestido a la novia y te vas a caer como un saco de patatas, o te vas a quedar en blanco y vas a sudar tan profusamente que se te va a derretir la cara como si fueras una estatua del Madame Tussauds o... Y con esos pensamientos en mente el párroco dice "Podéis ir en paz". Y Rizos que me dice, ¿y tú, tú cuándo hablas? Pues va a ser que no hablo. ¿Cómo que no? Vete a donde Reina y dile que se han olvidado. Nanay de la China, que yo no aviso a nadie, que no pasa nada porque no hable. Bueno, igual lo dejan para el banquete. Igual... 

No tuve suerte. La Reina se da la vuelta y me dice que me acerque. El párroco comienza a llamar a la gente, que ya estaba saliendo de la cripta, y les pide que vuelvan. El organista emocionado que no paraba. El párroco que me da un micrófono que no funciona. La gente que no me oye, el órgano que no para, el párroco diciéndome que empiece, la gente que está en la puerta de la iglesia desconcertada, sin saber si entrar o salir, los que están dentro me miran con cara de expectación y yo que deseo tener la capa mágica de Harry Potter y hacerme invisible. 

Me cambian el micrófono, el órgano, por fin, se calla y yo comienzo a leer (con estos precedentes ni se me pasa por la cabeza improvisar). Las manos me tiemblan, las piernas me tiemblan, la voz me tiembla... y decido mirar a Reina y relajarme. Apenas lo consigo, y me siento como si fuera la primera vez que hablara en público... Al final, los nervios y la emoción se fusionaron haciendo difícil identificarlos. Acabo de leer, y no sé si la gente se ha reído con mis gracias, se ha emocionado, se ha aburrido o qué, pero da igual, porque he terminado y la Reina me ha brindado su mirada de conformidad. 

Salimos de la iglesia y esperamos a que salgan los recién casados para tirarles pétalos aromatizados, que con esto de la crisis, no está la cosa como para tirar arroz (bueno, eso o que ya no dejan tirar granos que luego se les llena todo de palomas cagonas que dejan las piedras centenarias hechas unos zorros). Por las escaleras de la iglesia merodean unos guiris rubios y playeros impresionados por la belleza de Reina y por el despliegue y le piden a la recién casada que se haga una foto con ellos (que se llevarán a su país para contar que estuvieron en la boda de una famosa y que mira que espectacular iba, no sé su nombre pero sale en todas las revistas). 

La gente comienza a dispersarse y las solteras de oro nos vamos a una terracita a tomar unas cañas, antes de ir al restaurante, mientras comentamos las mejores jugadas... 

4 comentarios:

  1. Queremos mas, queremos mas !!!

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  2. Yo tampoco había estado nunca en El Cristo, me pareció un poco oscuro pero muy mona.
    Estuvo muy bien tú discurso (si algún dia me caso ya se quien dirá unas palabrillas).

    Un besito

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  3. La Reina de las Chuches28 de julio de 2012, 17:07:00 CEST

    Aún crees que llegará ese día Nederlander, jejejeje!!!! (Es broma...)

    Cómo pudiste llegar a pensar que se me iba a olvidar tu discurso Lamb? El que al párroco se le pasara hizo que la gente al final te prestara más atención, aunque no te puedes quejar, gracias a ello, como algunos de los allí presentes salieron y entraron no les dio tiempo a ver si tenías arrugas en el vestido, jejejeje!!!!

    Me encantaron tus palabras!!!!!!!

    Un besazo!!!!!

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    1. Ay hija, con eso de los nervios, la emoción y todo eso, pues... Al final fui famosa. Durante el baile se me acercaron varias personas que no conocía para decirme que se habían emocionado. Jajaja.

      Besines!!

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