30 julio 2012

Cuando tu futuro depende de una gota

En 1910 entró en vigor en el estado de Tennessee (EE.UU.) una ley que comúnmente se denominó como la Regla de una Gota. Posteriormente, con la aprobación de la Ley de Integración Racial de 1924, otros estados, como el de Virginia, comenzaron a aplicarla también. Esta ley establecía que cualquier persona que tuviera una sola gota de sangre negra en su cuerpo sería considerada de raza negra (más tarde lo ampliaron a una gota de sangre de nativo americano).

Lo que actualmente es, claramente, una estupidez como la copa de un pino (pobre pino y pobre copa que no entiendo por qué les tachan de estúpidos) en aquella época era, además, un castigo social. No está de más recordar que hasta 1970 en EE.UU. regía la segregación racial, lo que significaba que si eras considerado negro sólo podías ir a colegios de negros, a hospitales de negros, a baños de negros, sentarte en los asientos del autobús para negros (o directamente tener que quedarte de pie), comer en restaurantes para negros, no tenías derecho a voto... Lo que derivaba en altas tasas de desempleo, de pobreza y mayor vulneración de tus derechos (básicamente si un blanco pegaba, robaba o mataba a un negro solía salir impune del castigo). Con estos antecedentes, renegar de tu tatarabuelo/a de origen africano parece más una cuestión de supervivencia que de racismo.

Hoy en día, esta ley está derogada, pero el concepto que bajo ella subyace, la llamada hipodescendencia, sigue vigente, no sólo en el censo de EE.UU. [por favor, échadle un vistazo a las preguntas, donde lo primero que hacen es preguntarte si eres de origen español o latino y, luego, a partir de ahí tienes que especificar de qué raza eres (negro, blanco, japonés, vietnamita, samoano... increíble pero cierto)] sino en el imaginario colectivo de la gente. De la gente de todo el mundo, no sólo de Estados Unidos, que no es plan de colgarle a ellos el sambenito porque en esta procesión cada cual aguanta su vela.

A partir de la década de los 60, con el surgimiento del movimiento Black Power, la comunidad afrodescendiente comienza a reivindicar el orgullo de su color de piel y, ahora, ese orgullo es utilizado por algunas personas para darle mayor promoción a los logros conseguidos. Pongamos dos casos que todo el mundo conoce.

Primer caso. Barack Obama, el primer presidente negro de la historia de los EE.UU. Esto que todos hemos oído, se nos ha vendido como un hito, como un logro contra el racismo y la discriminación. Bueno, pues supongo que ya sabréis que Barack Obama NO es negro. No digo que no sea negro de color de piel (aunque conozco a algunos que han pasado por solarium que son bastante más morenos) sino que no es negro de "raza" (luego me meto con este asunto que no creáis que no tiene miga). Su padre era un africano (keniata, para más señas), con la piel bastante oscura, para qué mentirnos, pero su madre era una estadounidense blanca. Y dado que en su ADN tiene el mismo peso que sea blanco que que sea negro, el considerarlo de una u otra forma es erróneo y despectivo (para la "raza" que se deje de lado, por ejemplo).

Segundo caso. Halle Berry, la primera actriz negra en conseguir un Oscar a la mejor interpretación femenina protagonista. Sí, el padre de la señora Berry es afroamericano, pero esa señora con pinta de guiri, que aparece con ella durante el acto de premiación de los oscar, es su augusta madre. Y sí, como podéis ver es blanca, así que el origen étnico de la actriz no es tan categórico como nos lo han transmitido.

Tradicionalmente, en España, a las personas con mezcla étnica se les denominaba mulatos, mestizos, zambos... dependiendo de las etnias de origen. Pese a que mestizo es el resultado de la unión de un/una indígena y un/una blanca, si hay que utilizar algún término que incluya todos los cruces étnicos, mejor usar ése, que parece que es el único que no es despectivo [mulato (persona cuyos progenitores son uno/a blanco/a y otro/a negro/a) viene de mula que es el cruce de caballo y burro y zambo (persona cuyos progenitores son uno/a indígena y otro/a negro/a) viene del nombre de una clase de mono que vive en el continente americano]. Así que, ¿por qué no identificarse como mestizo en lugar de negro o blanco? Porque, aunque parezca mentira, existe la creencia de que el mestizo es inferior al blanco, negro o indígena. Porque no es puro. La gente se niega a ser reconocida como mestizo y, por eso, elige entre los orígenes étnicos que tiene el que mejor cree que le representa en detrimento del otro o de la mezcla.

¿Y por qué Barack Obama y Halle Berry han reclamado su origen africano a la hora de identificarse? No tengo constancia de que ninguno se haya proclamado al respecto, pero lo que sí está registrado es, que en el caso de Obama, cuando comenzó su andadura política, andaba escaso del apoyo de la población afroamericana. El motivo parece ser que fue porque, tras el divorcio de sus padres, Obama se fue a vivir a Hawaii, con sus abuelos maternos, blancos, con los que se crió en un entorno blanco. Ergo, para los negros Obama era blanco. ¿Cómo ganarse el apoyo de la población afrodescendiente, en particular, y de las minorías en general? Reivindicando su origen afroamericano (término muy directo y acertado en su caso dada las nacionalidades de sus progenitores). En 2008, cuando consiguió la presidencia de Estados Unidos, Obama contaba con el respaldo del 79% de los "no blancos", que en el caso de la población negra subía al 91%. Teniendo en cuenta de que en EE.UU. las minorías constituyen más del 36% de la población total (unos 110 millones de habitantes), que te apoyen casi el 80% es mucho apoyo. Y, por si eso fuera poco, su eslogan fue: "Yes, we can" We: estadounidenses. We: afrodescendientes. We: minorías étnicas.

En 1998, la Asociación de Antropólogos Americanos (más bien estadounidenses, que son muy de expandirse ellos) publicó un manifiesto en el que se posicionaban sobre el tema de la raza. En él, declaraban que no existe ningún fundamento biológico que determine que el ser humano se divida en razas. Sino que éstas fueron un mecanismo social, creado en la época colonial, para referirse a todas las poblaciones que no fueran las europeas blancas. Como lo más distintivo es el color de la piel, la raza se estableció según este criterio (blanco, negro, amarillo, rojo...). Y con el establecimiento de la raza llegó el establecimiento del valor y estatus del individuo dentro de la sociedad.

El color de la piel es un fenotipo, un rasgo físico, tan importante biológicamente, como el tener el pelo rubio, castaño o negro, los ojos verdes, azules o marrones, el cabello liso, ondulado o rizado, las fosas nasales grandes o pequeñas (una cuestión de adaptación al aire seco y caliente del desierto o frío y húmedo de la zona helada fundamentalmente) o ser alto, bajo o de mediana estatura. Así que creo que determinar que una persona es mejor o peor, tiene más o menos derechos, más o menos inteligencia o más o menos oportunidades por un aspecto tan nimio como el color de piel, no sólo es de una soberbia increíble, sino de una necedad supina. 

1 comentario:

  1. Bueno, en Inglaerra tmb lo hacen, cuando hice el curso de inglés, en el cuestionario me preguntaban la raza ( denro de cada color se dividia en mezclas y demás) y por la religión. Y eso para un curso de inglés. Mi "hostmother" solicitó que el seguro de los trabajadores la pagara un mes que la empresa no la había pagado y la preguntaban además de lo anterior por su orienación sexual...

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